Lo divino mira a Dios, lo humano mira al hombre.
Mi causa no es divina ni humana, no es ni lo verdadero, ni lo bueno, ni lo justo, ni lo libre, es lo mío, no es general, sino única, como yo soy único.
Nada está por encima de mí.
Max Stirner, Der Einzige und sein Eigenthum (El único y su propiedad), Leipzig, 1844.
.. egocéntrico el muchacho...porque todos somos únicos...y todos estamos conectados al UNICO...
ResponderEliminarjajajajajajaja, demuestralo...
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